lunes, 1 de febrero de 2010

El Mayab





la Tierra del Faisán y del Venado



pirámide de Kukulcán, Chichén Itzá

Hace mucho, pero mucho tiempo, el señor Itzamná decidió crear una tierra que fuera tan hermosa que todo aquél que la conociera quisiera vivir allí, enamorado de su belleza. Entonces creó El Mayab, la tierra de los elegidos, y sembró en ella las más bellas flores que adornaran los caminos, creó enormes cenotes cuyas aguas cristalinas reflejaran la luz del sol y también profundas cavernas llenas de misterio. Después, Itzamná le entregó la nueva tierra a los mayas y escogió tres animales para que vivieran por siempre en El Mayab y quien pensara en ellos lo recordara de inmediato. Los elegidos por Itzamná fueron el faisán, el venado y la serpiente de cascabel. Los mayas vivieron felices y se encargaron de construir palacios y ciudades de piedra. Mientras, los animales que escogió Itzamná no se cansaban de recorrer El Mayab. El faisán volaba hasta los árboles más altos y su grito era tan poderoso que podían escucharle todos los habitantes de esa tierra. El venado corría ligero como el viento y la serpiente movía sus cascabeles para producir música a su paso.

Así era la vida en El Mayab, hasta que un día, los chilam, o sea los adivinos mayas, vieron en el futuro algo que les causó gran tristeza. Entonces, llamaron a todos los habitantes, para anunciar lo siguiente:

—Tenemos que dar noticias que les causarán mucha pena. Pronto nos invadirán hombres venidos de muy lejos; traerán armas y pelearán contra nosotros para quitarnos nuestra tierra. Tal vez no podamos defender El Mayab y lo perderemos.—
 
Al oír las palabras de los chilam, el faisán huyó de inmediato a la selva y se escondió entre las yerbas, pues prefirió dejar de volar para que los invasores no lo encontraran. 

Cuando el venado supo que perdería su tierra, sintió una gran tristeza; entonces lloró tanto, que sus lágrimas formaron muchas aguadas. A partir de ese momento, al venado le quedaron los ojos muy húmedos, como si estuviera triste siempre. 

Sin duda, quien más se enojó al saber de la conquista fue la serpiente de cascabel; ella decidió olvidar su música y luchar con los enemigos; así que creó un nuevo sonido que produce al mover la cola y que ahora usa antes de atacar. 


el Jaguar y la Luna

Como dijeron los chilam, los extranjeros conquistaron El Mayab. Pero aún así, un famoso adivino maya anunció que los tres animales elegidos por Itzamná cumplirán una importante misión en su tierra. Los mayas aún recuerdan las palabras que una vez dijo: 

—Mientras las ceibas estén en pie y las cavernas de El Mayab sigan abiertas, habrá esperanza. Llegará el día en que recobraremos nuestra tierra, entonces los mayas deberán reunirse y combatir. Sabrán que la fecha ha llegado cuando reciban tres señales. La primera será del faisán, quien volará sobre los árboles más altos y su sombra podrá verse en todo El Mayab. La segunda señal la traerá el venado, pues atravesará esta tierra de un solo salto. La tercera mensajera será la serpiente de cascabel, que producirá música de nuevo y ésta se oirá por todas partes. Con estas tres señales, los animales avisarán a los mayas que es tiempo de recuperar la tierra que les quitaron.—
 
Ése fue el anuncio del adivino, pero el día aún no llega. Mientras tanto, los tres animales se preparan para estar listos. Así, el faisán alisa sus alas, el venado afila sus pezuñas y la serpiente frota sus cascabeles. Sólo esperan el momento de ser los mensajeros que reúnan a los mayas para recobrar El Mayab. 


Palenque, Chiapas
  • del libro: Leyendas Mayas por Gloria Morales Veyra
  • ilustraciones: Frederic Cartherwood - siglo XIX

7 comentarios:

Annie Annie dijo...

Me encantan estas leyendas, gracias por compartirlas con todos.
La canción ahhhhh una delicia escucharla, llena de melancolía . . .

Mayte U dijo...

Una bonita leyenda, como dice Annie, melancólica de tiempos que se añoran quizá sin saber bien cómo eran de tan lejanos que son. Me recuerda a los judíos, siempre esperando su mesías...

Un beso, Donyan.

Ines Vigil dijo...

Preciosa leyenda de tiempos pasados...que viene a demostrarnos que todo pasa y sólo permanece en el boca a boca y los escritos. ¿Nos convertiremos también nosotros en leyenda?...lo que se contará de nosotros, me temo, que será menos idílico y apacible.

Filipe Antunes dijo...

Hermosa história y muy bellas gravuras. Hemos visitado esos lugares (Chichen-Itza y Palenque) y estan bien diferentes.

un Autista Dislèxico dijo...

ZAMNA, IZAMNA, o IZAMNAT-UL, fundador del imperio Mayapan. Aparentemente de origen Asiático según varias autoridades (y el capitán Vital Alzar, comandante del barco Ix-Zamna), acreditando que los imperios de Xibalbav y de Mayapan debían su civilización a los Filisteos, arrojados de Palestina por Josué; quienes bajo la dirección de Gucumatz, se hicieron a la mar y naufragaron en las costas de Cuba. De ahí emigraron a Yucatán y Guatemala, donde conquistaron a los nativos que los nombraron Olmecas y Xicalances.

un Autista Dislèxico dijo...

Es por una enfermedad llamada "progreso"...no confundir con Puerto Progreso!

lola... . dijo...



Y la pirámide de Kukulcán es muy visitada en los equinoccios de primavera y otoño (al atardecer) porque se observa en su escalinata una proyección solar de una serpiente.

Bonita leyenda dejaste.