martes, 18 de enero de 2011

la Suerte, es otra Boa

Éste cumple, mi 68·avo con éste cuerpo, me remonta a lo que pongo y lo que no pongo en éste blog. Podría concluir que me gusta lo positivo y pongo mis mejores recuerdos, pero ··· ¿no será para parecer ser mejor, ná más?

Me puso a pensar el comentario de Marta (sí, la mismita Marta con quien fuí pesado sin querer queriendo) acerca de mi suerte con la Perica en Fuga. Puse ahí, que mi Suerte es inmerecida. No sigue ni dictados de justicia, ni a los "buenos", ni a los que "la merecen" tampoco. Y veo, repasando ésa cadena de errores que es mi vida, que no sé por dónde quedaron mis pocos aciertos, porque más bien fueron "pura Suerte". Mis errores fueron porque así los decidí: pero ¿valen mis aciertos, aunque sean por equivocación? Sí; creí estar regando el tepache cuando hice algo acertado. Fué "pura Suerte" o por accidente que no me equivocara. Nunca premedité hacer algo para ganarme el Cielo, ni el Walhalla, ni mucho menos para mejorar mi Karma ¡NO! (al Cielo le tengo HORROR! No iría ni aunque me paguen!)

Segurito no entienden a qué me refiero. Pongo dos ejemplos (hay algunas cosas, las más jugosas y escandalosas, amén de ilegales, que no las cito porque involucran o afectan a otros vivos que respeto).
  1. Mi primer ejemplo, en éste siglo XXI de nuestro Candelario:
    • Acá en Santa María el agua viene de un venero del bosque. La administra el pueblo, afuera del Sistema de Agua (no) Potable de Cuernabalas. Los vecinos tuvimos que pagar nuestros tubos para que llegara hasta nuestros hogares. Hay una toma principal de donde salen todos nuestros tubos. Cada uno los destapa y repara bajo su responsabilidad. La mayoría de mis vecinos son excitadinos que se sienten "superiores a los ignorantes del pueblo".

      Llegando la Navidad y siendo una comunidad tradicionalmente campesina, la gente se pone a vender flores navideñas al bordo de la carretera a México, por donde llegan los vacacionistas de la capìtal. Siendo la carretera "tierra de nadie" (propiedad federal) las autoridades se hacen de la vista gorda. Las flores, como todas las plantas, necesitan agua. Lo más práctico para ellos fué conectar una manguera a nuestra toma de agua. Total, son familiares de los habitantes del pueblo.

      Tocan mis vecinos, para que me una a su protesta por abuso del uso de "nuestra" agua en "nuestra" toma. (digo, el agua se la estamos robando al bosque, asegún yo. Pero me callo y los acompaño). Y llego a un follón entre privilegiados llorones y locales enojados. Todos vivimos aquí, en Santa María (madre de Dios: ¡ciudad de Dios!). El alcalde, viendo (como yo) que el agarrón apenas empieza, nos dice ponciopilatosamente:

      -"Bueno, cuando se pongan de acuerdo, yo firmo. Ustedes son los que deciden."- Inmediatamente, viendo en mi mente la de meses de trámites, firmas, papeleos y lo culeros que son mis vecinos que luego nunca están, o sea por flojo y comodino le digo al Alcalde:

      -"Ya estamos de acuerdo. ¿Cuantos son ustedes vendiendo plantas?"- y contamos unos 25 puestitos. Nosotros no legábamos ni a 10 gentes: no sólo nos podían quitar el agua, sino hasta partir la madre si nos poníamos roñosos. En total éramos 35, y el oponente era UN sólo Alcalde que se lavaba las manos: el mismito que les conectó la manguera a nuestra toma, no necesito ser adivino!

      -"Somos 35 gentes que necesitamos el agua en ésta zona. Así que vamos a firmar todos AHORA."- Y tuvieron agua para sus plantas aquellos que no pusieron ni un tubo. Ése año, fué el primer año que tuvimos suficiente agua en la seca, sin necesidad de pagar camiones pipas cada semana por dos meses. Ahora se pusieron ahí: el que parcha llantas, el que viste asientos de coche, el de los vidrios, el de la tlapalería ··· se volvió una zonita comercial local, que todos usamos. Me dan descuento e invitan cerveza cuando es finde. Creo que todos salimos ganando, sobre todo en cuanto a la convivencia.

      Mis vecinos jamás volvieron a tocar a mi puerta, ni me ablan ni saludan ni nada. Se sintieron trahicionados como todo buen privilegiado culero (en México los llamamos "Catrines"). Perdí menos de 10 personas y gané más de 25 familias ··· "por pura Suerte!"
  2. Mi segundo ejemplo, en el siglo PASADO de nuestro Candelario:
    • Acabando de pintar de rojo mi Bula Matari, pasé a recoger mi pareja d'entonces a casa de la Suegrita. Me recibió preguntando:

      -"¿Me prestarías tu Safari mañana temprano?"- oyéndome responder -"Claro, Suegrita. Con todo y piloto, o sea yo!"- quedando en estar ahí a las 6 de la mañana. Llegó mi pareja y nos despedimos. Al día siguiente, llegando a casa de la Suegrita subimos una carretilla, picos y palas junto con tres peones. Nos fuimos a su terreno tomado por "paracaidistas" (invasores de terrenos no habitados), ella en una patrulla del Estado. Afuera del terreno, en la parte baja junto a un muro, nos esperaban más patrullas y camionetas. Bula Matari parecía jeep de bomberos con ése rojo y en ésa compañía.

      Las siete de la mañana y al unísono peones, policías, cuñados y yo entramos al terreno, con carretillas, picos, palas, barretas: nuestro equipo de construcción empezó la demolición de modestas casas de tabique, a machete cortaron las milpas, empezando a subir todo a las camionetas pick-up. No podía creer lo que estábamos haciendo: las veces que fuí con mi pareja para negociar el terreno, era para que se confiaran y saber el horario de los hombres que trabajaban en la ciudad, para darles éste artero golpe a trahición. ¡Nunca hubo intención de negociar!

      Mientras más destruíamos, me iba sintiendo de peor en peor. Con el pretexto de "la Suerte está echada" me dejaba llevar por ésa vorágine, incapaz de nadar contra tal corriente destructiva. Iban y venían las carretillas con material de los muros, salían viejitas y niños de casas en plena demolición, viendo sus milpas aplastadas por los suelos.  En mi pensamiento repasaba cómo éstas gentes me recibían en sus pueblitos, su trato tan generoso, los convivios, el nacimiento de mis hijos en sus manos receptoras ··· tan contrario a lo que  estaba haciendo acá.

      Los uniformes eran los más amenazadores, poniendo las manos en sus armas para amedrentar al que osara decir un pío. Órdenes y radios se escuchaban entre los golpes de la destrucción. Estaba subiendo unos bloques a mi carretilla, cuando se sentó encima una loca embarazada con 8 meses y medio ,gritando:

      -¡Pégame! Anda, ¡pégame! que sólo así me voy a bajar de acá"- mientras el Jefe de Policía del Estado, en uniforme de gala (qué ironía, ir ahí de gala) con el walkie talkie en la oreja, me gritaba: -"¡Pégale, pégale! Nosotros te apoyamos"- antes de caer sentado la walkie talkie volando por los aires de mi empujón,  mientras yo pensaba *tu jefa es mi suegra, pendejo. Ordénale pegar a tu chingada madre* y le decía a la loca de mi caretilla:

      -"Qué te voy a andar pegando con ésa panzota que traes, mamacita."- Y ahí dejé la carretilla mientras me retiraba un poco para abarcar todo el panorama. Era desalentador: la de la carretilla me veía con ojos incrédulos, el Jefe de Policía del Estado se sacudía la tierra de su uniforme ya manchado (como su alma) mientras daba diversas órdenes por la recuperada walkie talkie, y le respondían -"¡crác! ··· no hay más apoyo disponible ··· ¡crac!"- mientras se ponía su rostro de amarillo culero, parapetándose tras la Suegrita. Los cuñados ya sin valor, viendo a su mamá sin saber qué hacer.

      Todo se paralizó porque no solté el esperado primer golpe. Mientras reaccionaban, empezaron a llegar camión tras camión con cientos de hombres, familiares de los paracaidistas que atacamos. Nos rodearon, y ahora sí que quiso empezar a negociar la Suegrita. Hasta firmó todo lo necesario bajo el relucir de machetes entre manos ofendidas, de dientes entre sonrisas irónicas, insinuando: *ahora sí, culeros: a ver de qué cuero salen más correas* mientras la Policía del Estado ya ni sus armas tocaban con las manos en alto, de rostro tan lívido como el de su jefe con uniforme de gala tan manchado como su Alma (digo, si acaso tenía).

      Después de la hora más larga del siglo pasado, nos abrieron el paso hacia las patrullas y nuestros vehículos, empezando la retirada todos los uniformados con una celeridad inaudita. Me quedé a lo último mientras llegaban todos los que llevé y a punto de arrancar mi copiloto dijo: -"¡Chin! La carretilla se quedó, me la van a cobrar"- porque era la carretilla que yo dejé con la loca embarazada encima. Le respondí -"Ven conmigo, vamos por tu condenada carretilla"- mientras los demás preguntaban -"¿Piensas regresar ahí?"

      -"¿Ustedes se la van a pagar? ¿No? Pos entonces, ven conmigo"- y nos adentramos al terreno de batalla. Tan ocupados estaban todos recuperando lo suyo que ni nos vieron. Toqué en la puerta donde había dejado la carretilla y salió un tipo enfurecido diciendo -"¿Todavía andan acá?"- pero tras él la loca embarazada decía: -"Dále su carretilla"- y me la pasaron. Mi copiloto opinó -"No es la mía"- y le contesté -"Pues te jodes, que no pienso reclamar más. Les dices que yo te dí ésta y yá"

      "Suerte" teníamos de estar vivos. No quiero ni pensar si el encargado de tirar el primer golpe (el tirar la primera piedra para luego esconder la mano) hubiera sido otro. Nos linchan ··· éste fué el Canto del Cisne para la relación con mi pareja d'entonces, otra ex-pareja más (hasta perdí la cuenta ···) .

13 comentarios:

Marta Riola dijo...

Después de leer esto que has escrito he llegado a la conclusión de que además de ser un suertudo, eres UNA GRAN PERSONA, y

Marta Riola dijo...

Después de leer esto que has escrito, he llegado a la conclusión de que no solo eres un suertudo sino que eres una gran persona, con un corazón grandote, y que aunque me haya enojado "un poquito" contigo, me da mucho gusto que seas mi amigo.
Un fuerte abrazo.

Annie Annie dijo...

Que barbaridad !
Lo dicho Suerte, SUPER SUERTE !
Te lo he dicho antes y te lo repito eres un ángel que Dios mandó con los terrenales nomás para darse un "break" jajaja
Saludos !

un Autista Dislèxico dijo...

··· pero càido, càido p'abajo: tengo pánico de las alturas, si toco un arpa rompo tanto las cuerdas como los tímpanos, no me gusta el frío y pongo las once mil vírgenes en desbandada ··· además de pasármela borrachote con Noé diciéndole sandeces al Job, hasta que pega gritos de histeria ···

un Autista Dislèxico dijo...

Ná de ná. Lunas adversas no má, a lo má. ¡Un Beso!

Angie E.G. dijo...

La suerte viene sin más, así, por las buenas, ni merecerla ni ná... y ahí tienes. Qué suerte conocerte :-)

Pequeca . dijo...

Yo no creo tanto en la suerte...creo más bien en que la forma de cada uno de ver las cosas hace que actuemos de maneras diferentes.tu punto de vista es quizás más acertado que el de la mayoría, amparandome en la primera historia, lo que hace que los resultados dsean mejores... en fin, una suerte conocerter!

Iris Antongiorgi dijo...


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dario filstein dijo...

Apreciado amigo: no hace a veces falta conocer personalmente a alguien para entender como es una persona con tanta claridad como yo entiendo quien eres tu.
Eres un flor de tipo que te expresas con la simpleza de tus sentimientos, sin pelos en la lengua y mostrándote tal cual eres.
Feliz 68 y como decimos por estas latitudes: !!!! HASTA LOS 120 !!!!!!:

lola... . dijo...

No llegué entonces..pero un 11 del 11 del 11 también es una bonita fecha de felicitación atrasada.

¡A disfrutar!

un Autista Dislèxico dijo...

Mira que p'atrasados estoy yo, contestando el 12! Gracias Lola y un Beso!

Eloise Barry dijo...

Felicidades, compadre. Ando desnortada, así que no sé si llego demasiado tarde o insultantemente temprano. Peeero como dice la canción, "no hay que llegar primero, pero hay que saber llegar". Un abrazo.

un Autista Dislèxico dijo...

Nunca es tarde para mi Comadre Favorita! un Beso empezando mis setenta (cumplí sesenta y nueve: tengo tortícolis!)