domingo, 8 de enero de 2012

Blog de Ayuda para Hombres

Estimado Jean Loup, necesito tu ayuda URGENTEMENTE para resolver un problema muy serio:

De un tiempo para acá, sospecho que mi mujer me engaña. Los síntomas son los mismos de siempre: si suena el teléfono y contesto, me cuelgan sin hablar; sale mucho para "estar con sus amigas". Si me quedo despierto para esperar su llegada, me duermo a la madrugada antes que ella llegue.

Sin embargo anoche como a la medianoche, cuando estaba escondido en el garage detrás del remolque con nuestro bote fuera de borda, salió de un auto abotonando su blusa, para después sacar la pantie de su bolsa y ponérsela.

Fué en ése momento que agachado tras el bote, noté una grieta en la abrazadera de montaje del fuera de borda.

¿Puedo soldar la abrazadera o debo cambiar toda la pieza?

8 comentarios:

Valentín Mejías dijo...

Creo que lo más sensato sería cambiar toda la pieza (o sea su cerebro)

Mayte U dijo...

Jajajaja, yo también creo que debería cambiar toda la pieza, jajaja. Muy bueno, Donyan.

Un beso.

Angie E.G. dijo...

Qué susto!! Por un momento creí que habías abierto un consultorio sentimental
No, no... la cosa sigue siendo de motor, dentro borda, fuera borda y eso.

dario filstein dijo...

jajajajajajajaaja.Sospechas sospechosas.

Francisco Javier Feliú Toledano dijo...

Mejor soldar la grieta....jejeje

DRD Visions dijo...

jajajaja..... gracias !

Marta Riola dijo...

Me inclino a que debes cambiar la pieza, no hay nada como un bote en buen estado, lo de la mujer, jajajaja, eso no tiene importancia.

No Pasa NADA LimoNADA dijo...

LA COSECHA DE MUJERES

Se acaba la yuca, se acaba el maíz,
se acaban los mangos, se acaban los tomates,
se acaban las ciruelas, se acaban los melones,
se acaban las sandías, se acaba el aguacate,
y la cosecha de las mujeres nunca se acaba,
la cosecha de las mujeres nunca se acaba.

Estribillo
Unas salen buenas, otras salen malas,
y la cosecha de mujeres nunca se acaba,
la cosecha de mujeres nunca se acaba.

Se acaban los trabajos, se acaban los quereres,
se acaban los dineros, se acaban los placeres,
se acaban los amigos, los buenos camaradas,
se acaban las parrandas y aquí no queda nada,
y la cosecha de las mujeres nunca se acaba,
la cosecha de las mujeres nunca se acaba.

Al estribillo